Tras meses de preparación, se acerca el día de esa celebración tan especial, un acontecimiento en el que están implicados toda su familia y amigos, o los clientes y
trabajadores de su empresa. Escenarios montados al aire libre, todo el equipo de luces y sonido preparados y más de 500 asistentes… Y, de repente, la meteorología o una enfermedad repentina de los protagonistas de la fiesta -podrían ser los novios- le obliga a cancelar la celebración del evento con el que lleva soñando tanto tiempo.

Aunque no se ahorrará el disgusto, si ha sido previsor y ha contratado un seguro de contingencias, no debería preocuparse por el perjuicio económico que supone
suspender una cita de estas características.  Este tipo de pólizas, ligadas a la celebración de fiestas o acontecimientos señalados se encargan de cubrir los daños
económicos que se produzcan en caso de que un siniestro inesperado obligue a suspender un evento.


En el mercado existe un amplio abanico de seguros de contingencias. Una de sus modalidades más habituales son las pólizas de cancelación de eventos, que cubren la incapacidad sobrevenida de los artistas para actuar, además de otras causas de cancelación del espectáculo.  También se aplican en concursos y promociones puestos en marcha por marcas de consumo, para cubrir la posibilidad de que aparezcan más premiados de los inicialmente previstos por las empresas. En julio de 2010, cuando la selección española de fútbol ganó su primer mundial en Sudáfrica, muchas empresas que habían lanzado promociones prometiendo regalos en caso de que el combinado español resultara ganador, tuvieron que hacer frente a importantes costes por no contar con este tipo de pólizas (al parecer, a los gerentes de riesgos les pareció muy remota la probabilidad de que España se hiciera con el título).

Ante la duda, mejor estar protegido. Por eso, si está pensando en organizar una celebración importante, ya sea en el ámbito profesional o personal, y no sabe
qué coberturas son las más adecuadas, su corredor de seguros de confianza le ofrecerá el asesoramiento que necesita para protegerse contra los imprevistos en
sus eventos y que nada le arruine la fiesta.

 

¿Puedo asegurar mi coche o moto solo por unos días?

Como es bien conocido, todo automóvil o motocicleta debe contar con el seguro obligatorio de responsabilidad civil, aunque el vehículo esté confinado en un garaje. Sin embargo, hay ocasiones en las que no merece la pena contratar un seguro anual, siendo la mejor solución un seguro temporal o por días.
Por ejemplo, si está preparando una escapada a otro país y su seguro no cubre el uso del vehículo en viajes al extranjero; si se trata de un vehículo que está en trámites de ser vendido, su póliza ha caducado y ha de desplazarse para ser testado por su potencial comprador o si tiene un vehículo clásico que solo precisa
de aseguramiento cuando se desplaza hacia competiciones o exposiciones, entre otras circunstancias.

Para estos casos, las compañías aseguradoras cuentan con pólizas temporales que cubren el riesgo solo durante días o semanas. Este tipo de seguros -seguros por díascubren lo mismo que las pólizas de autos anuales, pero durante un tiempo mucho más breve.  Al contratarlos, los asegurados estarán cubiertos frente a los daños materiales y personales que se causen a terceros con el vehículo.

Además de esta cobertura obligatoria, los seguros por días ofrecen la posibilidad de añadir garantías complementarias a la póliza, como asistencia en viaje
o fractura de las lunas del vehículo. Todos demandamos respuestas ágiles y sencillas que solucionen nuestros problemas prácticamente en el mismo momento en que se producen.
La comercialización de pólizas de auto temporales responde a esta necesidad, pero cuidado, podrían no ser la mejor opción para su caso. Por ello, si necesita contratar un seguro de coche o moto, y se decanta por uno temporal, confíe en el asesoramiento de su corredor de seguros de confianza, quien le aconsejará y ayudará a encontrarla póliza que mejor se adapte a sus necesidades.

 

Segunda vivienda
correctamente protegida

Una pequeña fuga de agua puede derivar en un gran problema si se produce en el apartamento de la playa o en la casa del pueblo, nuestra segunda residencia,
aquella en la que disfrutamos de nuestras vacaciones o fines de semana.  Antes de contratar un seguro para el segundo hogar, es recomendable tener en cuenta cuáles son las coberturas del seguro de la comunidad de propietarios en la que se integra la vivienda, si es el caso, e, igualmente, revisar las garantías que ya nos ofrece el seguro contratado para nuestra vivienda habitual.  Así evitaremos duplicidad de coberturas.  Por ejemplo, probablemente contemos ya, a través del seguro de nuestra primera vivienda, de garantías que nos protegen en el exterior, como el robo en la calle, el uso fraudulento de tarjetas de crédito, la responsabilidad civil, etc., por lo que sería innecesario que el seguro de nuestra segunda vivienda dispusiera también de ellas.


Además, para valorar qué coberturas necesitamos realmente, debemos tener en cuenta los riesgos específicos a los que la vivienda está expuesta, la climatología,
la seguridad de la zona, etc. También, depende del uso que demos al inmueble: privado, para la familia, o si va a destinarse, total o parcialmente, a alquiler.
La realidad es que todos los seguros cuentan con exclusiones y condiciones que no siempre sabemos interpretar.  Para evitar problemas, le recomendamos
contactar con su corredor de seguros de confianza, quien valorará sus necesidades y le ayudará a confeccionar la mejor póliza para proteger su segunda
vivienda.

 

 

 


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